Un camión puede recorrer cientos de kilómetros y pasar por distintos puntos de control antes de llegar a su destino. En cada etapa, la carga enfrenta un mismo desafío: mantenerse intacta.
Durante años, el candado fue sinónimo de seguridad. Su sola presencia transmitía la idea de protección. Sin embargo, en el contexto logístico actual, cerrar no siempre significa asegurar.
El candado puede resistir fuerza, pero no puede demostrar si fue vulnerado. Puede estar intacto a simple vista, pero haber sido manipulado sin dejar rastro. Lo más crítico es que no ofrece trazabilidad ni cumple con estándares internacionales de control, como la norma ISO 17712:2013, exigida en operaciones de comercio exterior.
La nueva forma de asegurar evidencia
En la logística moderna, la seguridad no se mide solo por la resistencia del cierre, sino por la capacidad de detectar y registrar cualquier intento de manipulación.
Ahí es donde los precintos de seguridad marcan la diferencia: están diseñados para romperse de manera irreversible y dejar evidencia visible si alguien intenta abrirlos o reemplazarlos.
Además, su numeración o grabado láser permite identificar cada unidad y rastrear su recorrido, generando trazabilidad completa desde el origen hasta el destino. Esto convierte al precinto en una herramienta de control y transparencia en toda la cadena logística.
La trazabilidad como garantía de confianza
En un entorno donde la confianza lo es todo, los precintos de seguridad aportan algo que un candado no puede ofrecer: evidencia verificable.
Son una pieza clave para auditorías, controles aduaneros y procesos de calidad, porque permiten demostrar que la carga no ha sido alterada durante el transporte.
En ese sentido, Flink Track funciona como un punto de verificación digital, permitiendo validar la autenticidad del precinto y registrar su control en un punto específico de la cadena logística. Esta integración refuerza la trazabilidad física con evidencia digital, sin reemplazar los sistemas de seguridad existentes.
Cuando la seguridad se vuelve un valor
En el mercado existen distintos tipos de precintos diseñados para responder a cada nivel de riesgo:
- Precintos metálicos y de cable, recomendados para rutas largas y contenedores de exportación.
- Precintos indicativos, ideales para transporte interno y control de inventarios.
Detrás de cada uno de estos dispositivos hay una filosofía clara: la seguridad debe ser visible, verificable y confiable.
Un referente en soluciones de seguridad logística
En ese camino, Flink se ha consolidado como un aliado estratégico para las operaciones que exigen control y evidencia.
Sus precintos cuentan con certificaciones BASC e ISO 9001, y destacan porque la marca es representante exclusiva de Mega Fortris, uno de los fabricantes más reconocidos a nivel mundial.
Los precintos Mega Fortris incorporan el sello del fabricante como parte del diseño, un detalle que marca la diferencia: refuerza la autenticidad, dificulta la falsificación y permite su verificación inmediata desde cualquier punto de la cadena logística.
Porque en seguridad, no basta con cerrar: hay que poder demostrar que nadie abrió.
🔗 Conoce más sobre nuestros precintos de seguridad aquí.


